Una típica máquina de slots posee una única línea de pago que recorre el punto medio de tres carretes. Al apostar más dinero, se van ampliando las líneas de pago, y hasta puedes llegar a cubrirlas todas.
Hoy en día, existen dos tipos de máquinas de slots; las básicas y las progresivas. Las básicas son llamadas de esta manera por el jackpot o premio mayor que poseen. Son aquellas cuyo jackpot no varía, sin importar la suma de dinero que se juegue a través de él. Este tipo de slots son muy comunes entre los jugadores que desean jugar durante un tiempo prolongado con una pequeña suma de dinero, ya que las ganancias que ofrecen los slots básicos suelen ser pequeñas y frecuentes.
Por el contrario, las progresivas, son aquellas cuyo jackpot varía de acuerdo a la suma de dinero que se haya jugado a través de él. Al sumarse más gente, va creciendo el jackpot, hasta que alguien se lleva la totalidad.